domingo, diciembre 02, 2007



Deja entre mis labios ese beso duro
esa quemadura perdida por la furia del metal
ese pétalo herido por el filo

Dame un signo de dolor incesante
el placer , el placer de los dientes mojados delineando la carne
el sabor del gemido estropeando la garganta

y me moriré dormida
en una caricia de mil territorios
en una espina lamiendo la sangre
en un minuto de dolor errante

4 comentarios:

ISIDRO R. AYESTARAN dijo...

Sin tapujos ni miramientos; sin anestesia ni vaselina alguna.
Dame un sentimiento, una caricia que me haga estremecerme de por vida... Y luego cierra los ojos para dormitar la pasión de nuestro amor.

PD. La foto que has utilizado para ilustrar tu poema es una auténtica pasada.

Sigue así

ISIDRO

Julio Roberto Prado dijo...

como si no se pudiera estar más viva. como si el amor no fuera siempre salvaje: todo lo invade, todo lo ocupa, todo lo despoja. violenta irrupción, carne viva. sangre. sudor. todo es erupción. hace pensar tu poema. lo dice un ladrón de frases.

satira dijo...

Isidro sin anestecia principalmente una caracia que me recuerde que estoy viva y creo la foto dice mas que mil palabras .

PD. Voy de pasada a tu blog jejeje

saty

satira dijo...

Julio !!! con razon me parecia conocida ese titulo que usaste jajaja neeee te dejo robarte las que quieras con tal que sigas con esos relatos buenisimos.


saty